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El inesperado paradigma del home office: los retos del trabajo remoto

El inesperado paradigma del home office: los retos del trabajo remoto

Equipo Temis

Temis

18/09/2020

Tags: Trabajo remoto

La llegada del covid-19 trajo consigo cambios sustanciales en los hábitos de millones de personas. Entre ellos sobresale lo referente a lo laboral, pues no son pocas las personas que se han visto obligadas a trabajar desde sus casas. 

 

Hasta hace unos meses, parecía el sueño de casi todo trabajador de oficina: el teletrabajo o home office, una modalidad de empleo que resulta muy atractiva por sus innegables bondades. ¿Quién no querría ganarse la vida desde la comodidad de su hogar?

 

La coyuntura mundial aceleró esta transición que se veía venir, y son muchas las empresas que hoy evalúan seriamente implementar el teletrabajo como modelo laboral fijo. En ese sentido, los últimos meses han servido como una extensa prueba que ha brindado un gran aprendizaje tanto a jefes como a colaboradores. 

 

Pero el home office implica un inevitable impacto psicológico en aquellos acostumbrados a laborar de forma presencial. Incluso quienes ya lo ponían en práctica una o dos veces por semana, se dieron cuenta de que no es tan simple replicarlo todos los días, y que con el paso del tiempo podría acarrear grandes complicaciones.

 

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NADIE NOS ENSEÑÓ A TRABAJAR EN CASA

 

Ya que la llegada del home office fue una situación más forzosa que voluntaria, la mayoría de las empresas no pudo prepararse para esta nueva realidad. Algunos efectos han comenzado a aflorar.

 

No se trata sólo de cifras e indicadores de productividad. Esta transformación abarca todo un entorno social que de pronto fue casi anulado para el trabajador. Tal como apunta el psicólogo David Blustein, del Boston College, “el trabajo nos conecta con el ritmo del mundo. Nos da un sentido temporal de la vida”. Por lo tanto, esa falta de estructura puede traducirse en incertidumbre y estrés adicional para el empleado.

 

Grupo 2121-4

 

Por otro lado, las costumbres y los vínculos familiares y sociales también se afectaron. Los hábitos de sueño y los horarios de comidas han cambiado. Ahora, padres, hijos y hermanos están obligados a compartir espacios de trabajo o estudio. “En muchos casos se hacen jornadas interminables, y eso genera una alteración de los ciclos biológicos y de las relaciones familiares y sociales”, señala la especialista Teófila Vicente-Herrero, coordinadora del Grupo de Investigación en Medicina del Trabajo, en España.

 

¿CÓMO LIDIAR CON ESTA NUEVA REALIDAD LABORAL?

 

El papel de los líderes y jefes es clave en esta crisis. La revista Harvard Business Review, por ejemplo, propone cinco puntos clave que la gente de empresa debe tener muy presentes:

 

  1. Comunicarse frecuentemente. Para reducir el miedo y la incertidumbre entre los empleados. Destacar los puntos positivos que surjan en el día a día. Recordar al equipo cómo la organización ha superado otras crisis y periodos complicados.

  2. Proveer canales seguros para brindar retroalimentación. Así los colaboradores pueden externar sus preocupaciones sin temor a represalias. Debe haber un genuino interés del líder por escuchar a sus empleados.

  3. Ayudar a las personas a trabajar en casa de forma efectiva. Si la organización en verdad quiere mantener altos los niveles de productividad, debe plantearse la idea de invertir en equipo propio de una oficina, como audífonos, sillas, escritorios cómodos, y todo aquello que estimula un entorno laboral agradable y adecuado.

  4. Atender inquietudes referentes a la seguridad en el empleo. Incluso si no es posible garantizar que habrá trabajo a largo plazo, la transparencia siempre será una mejor alternativa que ocultar información y mantener a los trabajadores a la deriva.
  5. Proporcionar un plan para el futuro. Compartir lo más posible acerca de la estrategia y planes para enfrentar la posteridad, puede también inspirar confianza y certidumbre.Grupo 2124-3

 

Por supuesto, el resto del equipo también debe involucrarse y contribuir a través de diferentes ejercicios y acciones al alcance de todos: 

 

  • Cambiar de mentalidad. Las circunstancias nos llevan en estos momentos a demostrar más resultados que antes. El trabajo individual pesa más, pues en una oficina las horas de trabajo por sí solas podían compensar un poco la improductividad y el incumplimiento de actividades. El home office demanda más autodisciplina y responsabilidad, pues no hay un horario de entrada/salida y un checador para corroborar el cumplimiento de la jornada laboral.
  • Evitar conscientemente las distracciones. La relativa libertad del teletrabajo puede dar pie a caer en distractores que no están presentes en un contexto laboral típico. Lo mejor es designar un espacio de trabajo en el que estas “tentaciones” queden lejos o sean de difícil acceso. 
  • Tomar la iniciativa. No esperar que sólo los altos mandos resuelvan toda problemática de esta compleja situación sin precedentes.
  • No escatimar en la comunicación. Levantar la voz puede visibilizar un problema que puede no ser obvio para todos, pero tiene el potencial de afectar a un equipo entero. Es mejor señalarlo y corregirlo o resolverlo a tiempo.
  • No caer en una zona de confort. El espíritu de crecimiento profesional y de superación puede llegar a perderse de vista en un periodo prolongado de trabajo remoto. Es importante mantener el ansia de aprendizaje y desarrollo personal. Incluso el ámbito social debe ser procurado, pues un entorno solitario puede mermar el deseo de cumplir un trabajo de forma satisfactoria.

 

A todo lo anterior hay que agregar la importancia de contar con las herramientas adecuadas para la realización del trabajo. No solo se trata de los equipos, sino sobre todo de las plataformas, aplicaciones y software en general, que deben facilitar la organización del trabajo, el almacenamiento adecuado de la información y la colaboración entre personas. 

 

Para eso cuentas con Temis, una poderosa herramienta de gestión de los asuntos relacionados con el trabajo que impulsa la productividad de quienes realizan home office, permite un manejo seguro y ordenado de la información y hace eficiente la colaboración de los integrantes de la empresa, entre otras ventajas.

 

 

Fuentes:

Brooks Holtom , Amy C. Edmondson, David Niu, 5 Tips for Communicating with Employees During a Crisis, Harvard Business Review, julio 9 2020

Emilie Le Beau Lucchesi, The Stresses of the Way We Work Now, The New York Times, mayo 14 2020

Ana Alfageme, El teletrabajo no era esto, El País, 10 agosto 20