Cómo desarrollar objetivos que trabajen para ti

Cómo desarrollar objetivos que trabajen para ti

Equipo Temis

Temis

04/05/2021

Tags: Eficiencia y productividad

 

¿Eres de las personas que tienen objetivos? Seguramente la respuesta inmediata es un rotundo ¡sí! Es probable, incluso, que pudieras aportar algunos ejemplos de objetivos relacionados con tu trabajo, vida familiar, crecimiento personal, salud y bienestar o economía. “Todos tenemos objetivos”, nos dirías con mucha razón.

 

 

Es cierto, todos tenemos objetivos seamos o no conscientes de ello. Pero no todos los objetivos son adecuados para impulsar a las personas a ser más productivas, a relacionarse mejor con sus semejantes o a alcanzar vidas más plenas. En muchos casos se trata de propósitos poco concretos, insuficientemente ambiciosos o faltos de realismo.

 

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Entonces, ¿cómo deben ser los objetivos que te ayuden a ser más productivo y a crecer personal y profesionalmente?

 

  • Idealmente, desarrollados por quien será responsable de alcanzarlos, es decir, por ti, o al menos con tu participación, a fin de asegurar tu comprensión, interés y compromiso.
  • En su caso, validados oportunamente por las personas cuyo cumplimiento beneficia o afecta. Los objetivos relacionados con el trabajo, por ejemplo, deben ser aprobados por tu supervisor antes de que pongas manos a la obra para lograrlos.  
  • Relevantes, es decir, deben llevar a situaciones realmente significativas, a logros importantes o cambios que marquen diferencias positivas. Los objetivos irrelevantes son carentes de valor, porque poco o nada sustancial cambia, tanto si se alcanzan como si no. Decía Peter Drucker, el padre de la administración moderna, que “no hay nada tan inútil como hacer eficientemente algo que no debería haberse hecho”.
  • Ambiciosos pero alcanzables. Los objetivos retadores son impulsores para la mayoría de las personas y fuente de satisfacción cuando se alcanzan. Pero hay que evitar plantearnos objetivos irrealizables para no condenarnos a la frustración y, peor aún, dar la impresión de un desempeño por debajo de lo deseable.
  • Medibles porque, siguiendo con Drucker, si no se mide lo que se hace, no se puede controlar y si no se controla, no se puede dirigir y si no se dirige, no se puede mejorar. Por esta característica, su logro tiene que ser observable, lo que implica la existencia de alguna muestra tangible de que el objetivo ha sido alcanzado.
  • Ubicarse claramente en el tiempo, lo que significa que deben considerar plazos para su logro. Los objetivos indefinidos en términos temporales tienden a relegarse ante otras aparentes prioridades o de plano no alcanzarse nunca.
  • Coherentes. Los objetivos laborales deben “llevarse bien” unos con otros y complementarse para un adecuado cumplimiento con el propósito general de tu posición en la empresa. Tienen también que conectarse sin fricción con los objetivos de otros ámbitos de tu vida: familiares, de desarrollo, de salud, etc.

Objetivo profesional

 

Sabemos bien que aun los objetivos mejor planteados son de muy poca utilidad si se guardan en el cajón, o en una carpeta en tu computadora, y se olvidan. Aunque su importancia es particularmente evidente en las etapas terminales, es decir, cuando llega la hora de evaluar si se cumplieron o no, la utilidad de los objetivos de ninguna manera se limita a esos momentos.

 

Es cierto que los objetivos marcan el punto al que se espera arribar como resultado de un esfuerzo determinado. No hay que perder de vista que son también el recordatorio que nos obliga a tener presente hacia dónde vamos y cuando están bien planteados constituyen también una parte relevante del mapa que nos llevará a ese punto.

 

Por eso, hay que tenerlos a la vista, leerlos con alguna frecuencia y volver a asegurarnos de que entendemos el sentido de cada objetivo, el modo en que apunta a los grandes propósitos de nuestro puesto, área y empresa, el camino para alcanzarlo y sus relaciones con el resto de los objetivos.

 

Todo esto es la base de una correcta gestión de los asuntos que tenemos que atender como parte de nuestras responsabilidades laborales. Sabemos que sin objetivos no tendríamos claro hacia dónde vamos ni cuando habríamos llegado.

 

Con objetivos bien planteados, no solo tendremos certeza de haberlos alcanzado, sino que contaremos con las mejores evidencias de la calidad de nuestro desempeño.

 

Objetivo profesional